Templo de Jesusito de la Portería
El Jesusito de la Portería, una historia de Fe que prevalece en la ciudad de San Juan del Río.
Sobre este lugar
En este histórico recinto, que antiguamente formó parte del Hospital de San Juan de Dios, se encuentra una de las imágenes de mayor devoción en San Juan del Río: el Jesusito de la Portería.
Su nombre proviene del lugar donde originalmente fue venerada, en la portería del antiguo templo. Con el paso del tiempo, la imagen se convirtió en un importante referente de fe para la comunidad, y numerosos fieles acuden a visitarla para agradecer favores recibidos o encomendar sus peticiones.
La celebración principal se realiza entre el 31 de julio y el 6 de agosto, días en los que el lugar cobra una vida especial con actividades religiosas, celebraciones litúrgicas y distintas expresiones de devoción popular.
Historia y raíces
La historia de este templo arranca con un crimen. En 1731, Evaristo Olvera, originario de Celaya, fue recluido en el convento y hospital de San Juan de Dios — a la entrada de la ciudad, sobre el Camino Real — tras haber matado a su esposa. Durante su encierro, dibujó con un simple carbón la imagen de Jesús Nazareno cargando la cruz en una de las paredes de la portería.
Las autoridades del convento mandaron borrar el dibujo varias veces, incluso raspando la pared y volviéndola a enjarrar — pero la imagen reaparecía cada vez, cada vez más nítida. El suceso se declaró milagro el 25 de marzo de 1731, y se ordenó rendirle culto y construir una capilla en su honor. El párroco Antonio del Rincón y de Mendoza transformó entonces la portería del hospital en el Templo de Nuestro Padre Jesús de la Portería — el "Jesusito de la Portería" que hoy sigue congregando a cientos de feligreses sanjuanenses.






